Espeleostorming.

Grupo de creativos en pleno brainstorm. Fotografía con licencia Creative Commons. Fotografía con licencia Creative Commons: http://www.flickr.com/photos/colombia_travel/
A diario, como posiblemente hagas tú, participo en reuniones creativas o brainstorms. Al cabo del año son unas cuantas, posiblemente cientos.
Técnicas y trucos para sacar el máximo partido a una reunión creativa hay muchos. Algunos me vienen bien siempre, otros cuando tengo prisa, otros no encajan con mi temperamento y unos cuantos los he creado yo mismo y los he ido perfeccionando con el tiempo.
Pero lo que más útil me resulta de todo lo que he aprendido, es un simple truco de visualización, como los que emplean los deportistas: Imaginar el proceso creativo como la visita a una cueva. Porque la buena espeleología no es una búsqueda, es una exploración. A cada paso en el interior de una cueva sólo es posible ver una pequeña parte de las paredes iluminadas por el carburo. No entras en una cueva para llegar al final, entras para verlo todo y es en el paseo, y no al final, donde está el material útil, las ideas.
Como podéis imaginar, esta visualización es especialmente útil en los momentos en los que parece que no se está llegando a ninguna parte.
Por cierto, agradezco al gran Carlos Puch que consiguiera bajarme a una cueva por primera y última vez hace ya algunos años, en otra vida.
