El pasado sábado (hace una eternidad para los estándares con los que Internet nos empuja) se celebró en la nave 16 de Matadero (ese pequeño trozo del norte de Europa encallado en la meseta) la cuarta edición de TEDxMadrid.
Como suelo pasear con aire orgulloso luciendo las chapallas (chapas – medallas) de todos los TEDxMadrid a los que he asistido, mucha gente me para por la calle y me pregunta ¿qué tienes que ver tú con TEDxMadrid? Yo siempre me paro y les contesto:
Por un lado formo parte del equipo voluntario, liderado y amadrinado por Antonella Boroglia, que organiza el evento. Por otro, como director creativo, intento que la marca unoe, cliente de entropy y principal patrocinador de TEDxMadrid, se beneficie al máximo de los valores de TEDx mientras cumple normas de TED. Y además, este año he “asistido” como asistente pues he organizado una de las 28 unconferences que se celebraron al término de la comida.
Mis motivaciones son también muy variadas pero, creo, todas confluyentes. Trabajo como voluntario porque creo en la necesidad de dar a conocer ideas que de otro modo lo tendrían muy difícil. Creo que lo que sé de comunicación puede ser valioso (como valiosa es la proverbial capacidad de mis biceps para colocar sillas). También trabajo como voluntario porque es un placer aprender de Antonella y del resto de las personas del equipo organizador y porque creo en la potencia de la idea que representa la “x” entre TED y Madrid: independencia, autoorganización e interés local.
Hace ya cuatro años que propuse a unoe patrocinar TEDxMadrid y a entropy, mi agencia, colaborar en la organización, porque creo que las marcas, al igual que las personas, se definen por lo que hacen más que por lo que dicen de si mismas: a las marcas unoe y entropy les gusta pasar meses ayudando a preparar TEDxMadrid y un sábado entero disfrutándolo. Luego me sorprendieron los efectos positivos de la participación personal de la gente que hace unoe en un evento como TEDxMadrid.
Por último, he organizado una unconference con el título “los introvertidos quieren participar” (inspirada por la deliciosa charla de Susan Cain y por su libro) porque creo que una de las causas de los problemas que sufre nuestra sociedad es la sobrevaloración de la personalidad extrovertida y los sesgos que produce.
Repasando notas mentales, de todo lo visto en esta edición, yo destaco: las caras de la gente aplaudiendo a David Ugarte mientras seguro pensaban “¡¡era el Esperanto, estúpido!!”, las ideas para hacer los próximos TEDxMadrid un poco más adecuados para introvertidos, el descubrimiento de Hyperpotamus, la determinación de Nagore de los Ríos de abrir las ventanas de la política, los manuales de hackeo del mundo que son Inteligencias Colectivas y estoy esperando a que lancen algo tan necesario como Fixmedia.
Mientras escribo esto me dicen que ya hay gente solicitando entradas para un TEDxMadrid 2013 que no está ni imaginado. Así que habrá que ponerse a ello.







